Nos
volvemos a encontrar después de escasas horas, cómo pasa el tiempo mientras uno
tiene que estudiar para la Universidad, ¿cierto? Por alguna razón siempre
parece poco y lo peor es cuando nos damos cuenta en qué lo estamos empleando;
la verdad lamentable.
Pero…
nada, yo no vine a hablar de eso. Hoy como el título les advierte, hablaremos
de la “Publicidad del escritor”, en el inciso anterior hice mención de ello
pero no dije mucho de nada, así que aquí les va la versión extendida.
Si uno
ya ha superado la primera etapa del miedo al ridículo y ya tiene el valor
necesario como para mostrar sus escritor, el siguiente paso sin duda alguna es
presumirlos. Pero hay distintos modos de presumir un escrito y he aquí que
vamos a hacer las correspondientes separaciones.
La
publicidad se la hace uno no hay vuelta que darle, y más si está recién
empezando. Obviamente no pueden esperar (por lógica) que una editorial venga a
aporrear su puerta, pidiéndole por favor que le permita publicar su libro.
Seamos realistas, aquellas fantasías solo pasan cuando tenemos los ojos
cerrados y estamos consumidos hasta el otro lado con Morfeo (nunca me gustó
mucho usar a este señor para decir que estamos durmiendo, pero al parecer la
frase vende… (Publicidad)) Así que tiremos nuestras absurdas creencias de que
seremos publicados por obra y gracia del espíritu santo, e incluso más, que
seremos reconocidos solo por el simple hecho de escribir. Pongámonos en la
cabeza que si no nos ofrecemos como una buena mercancía, lo más probable es que
perezcamos en las sombras del anonimato.
Con
esto ya bien establecido, vayamos a los métodos más usuales para hacernos
populares. (Suena aquí una música alegrona que antecede a la “lista”)
1-En
páginas como wattpadd (la uso de ejemplo porque me robo espacio en ella para
publicar esto, además de publicarlo en mi blog (Publicidad)), lo que mejor
funciona es el típico “me lees, te leo”. Si quieres comenzar a granjearte un
camino más o menos estable por estos lares, debes leer. ¡Es un requisito
importante! Más allá de que es obvio que siendo escritor, debes leer. (Esto lo
trataremos en algún otro episodio, entrega, inciso o como les guste llamarlo)
Pero
obviemos lo que como “escritores” leemos habitualmente; si quieres ser parte de
la comunidad “wattpapera” (me acabo de inventar el término) debes leer a los
demás.
2-Si
lo que quieres es saltearte la engorrosa tarea de buscar “a quién leer”
entonces te recomiendo que mires los comentarios. De un modo aleatorio puedes
escoger la lista de seguidores de alguien y empezar a chismear los comentarios.
Normalmente (si la teoría científica estudiada por mí no falla) vas a encontrar
un patrón, los comentarios de “ciertas” personas se repiten en las distintas
historias con asiduidad. Wattpadd incluso cuenta con otra ventaja para los
vagos, y es que te ofrece una lista de personas “más activas” y los “más
populares”. Esos son tus muchachos, hacia allí debes ir. Échale un ojo a su
cuenta, seguro tiene un listín de historias con más comentarios de los que tú sabrías
contar y con más lecturas de las que cualquier matemático sabría pronunciar. Estas
personas, señoras y señores, son los que saben hacerse publicidad.
Estas
personas básicamente se gastan horas sentados delante de un ordenador, leyendo
y comentando. A veces (malparidos ellos) solo para poner un “me encantó”,
prueba fehaciente de que no leyeron un carajo y ponen eso porque quieren que
les devuelvas el favor. Este temita del “me encantó” también es un modo de
hacer publicidad, pero no es la que recomiendo y sinceramente no es la que me
gusta en lo más mínimo.
3-Ya
tienes una idea básica de quienes son los más leídos y los más lectores,
perfecto, empieza lo divertido. Es hora de que te pongas a leer y a comentar.
Nada más que agregar en este punto, cada uno lo hace como le sale. Y si puede
ofrecer una crítica constructiva mientras lo hace, pues doblemente mejor.
4-A
esta altura ya debes tener algunos pululando por tus historias, seguramente ya
ha subido tu nivel del lecturas e incluso comienzas a tener seguidores.
Felicidades, has entrado en el “circulo de confianza” wattpapero.
Ahora
bien saliendo de mi pequeña lista de pasos a seguir, donde todos son más
importantes que el anterior (es broma). Hay algunas otras cosas que debes saber
para poder hacer una buena publicidad: Puedes crearte un blog, quienes te sigan
allí realmente están interesados en tu forma de escribir. Puedes hacerte
cuentas en otras páginas, hay muchas más que solo wattpadd. Puedes hacerte un
twitter o facebook dedicado a tu historia más famosa. Puede unirte a los grupos
de facebook de páginas como wattpadd y “otros”. Sí, hay varios lugares por
visitar.
Pero
recuerda que lo esencial, además de hacerte publicidad es ir tomando tiempo
para ir ganando un estilo más propio. Es sorprendente como las personas con el
tiempo, logran hasta reconocer tus expresiones o te piden consejos (esto es lo
más loco que me ocurrió a mí) Incluso que te pidan una historia prestada, para
hacer una adaptación (el mundo y sus manías). ¿Por qué detenerme en agregar
esto? Pues… porque la publicidad, así como muchas cosas en esta vida es un arma
de doble filo (estoy tan creativa con las expresiones)
Quienes
saben venderse, son usualmente los que mayores números de lecturas y
comentarios tienen. Entonces, inocente de nosotros, por consecuente nos armamos
ciertas expectativas al momento de entrar a leerlos. Pues ¡caramba! 50.000
lecturas, no es un número para nada despreciable. Entonces, ¿qué? ¡¿Acaso la
reencarnación de Borges anda publicando en wattpadd y yo soy la última en
enterarme?!
No nos
dejemos engañar amigos y amigas, el número de lecturas y el talento es como la
proporción “calidad/precio”, no siempre van de la mano. Hay personas que son
muy buenas creyendo que saben escribir, así es dije creyendo. Porque muchos lo
creen tan fervientemente, que hacen que otros lo crean también y lo que en
realidad pasa es que ¡no saben escribir!
Dejemos
de lado el hecho de las faltas de ortografía, porque puedes tener faltas de
ortografía que harían llorar a tu maestra de primer grado, pero eso es
solucionable. Lo que no es solucionable es la falta de “talento”, le digo así
para decirlo de un modo grotesco. Pues se tiene o no se tiene la mano para
escribir, y hay personas que simplemente van mejor como dibujantes. No sé si me
explico, pero es la cruda realidad y mientras antes lo descubran, pues mejor
para ellos (supongo) o mejor para los pobres ilusos que entramos a leerlos con
la emoción de un niño en navidad. Y que cuando pasamos del primer párrafo,
comenzamos a dudar de la capacidad crítica de más de 50.000 lectores (por poner
un número).
Esta
perfecto creer en nuestro modo de escribir, porque a pesar de que pensemos que
no lo hacemos del todo bien, en nuestro interior sabemos que somos mejores que
muchos otros. Hay una fina línea entre hacerte publicidad y comenzar a presumir,
a tener cuidado con ello. Presumir es algo bastante molesto, más para las
personas que realmente tienen interés en tu trabajo. Pero la “Humildad del
escritor” será para la próxima entrega.
Volviendo
al tema de la publicidad, recuerden que presumir no es bueno, pero advertencias
negativas es doblemente peor. Me siento terrible cuando entro en una historia,
cuyo mismo autor se encarga de desmerecer. He visto personas que ponen al
inicio del capítulo o en la sinopsis, cosas tales como: “Es mi primera
historia, no me gusta mucho pero bueno… es lo mejor que me salió”
¡Por
Jesucristo! ¿Cómo esperas que alguien te lea de este modo? ¡Jamás! Jamás debes
poner que tu propia historia no te gusta, porque le estás diciendo a tu lector
que no pierda su tiempo, que ni tú mismo lo perderías. Venga, reconozcamos los
límites, hay que ser humilde pero no tarado.
En
fin, la publicidad es complicada y lleva su tiempo. No hay que desanimarse si
al principio nadie te hace caso, recuerda, eres nuevo, eres desconocido, no
eres nadie. Pero eso no es algo permanente, hazte amigo de los buenos
escritores, a la larga son los que mejores críticas dan. Intenta escapar de la
trampa de los que tienen un número exorbitante de lecturas, en la mayoría de
los cosas no son tan buenos como uno espera. Y tienen tan alto sus humos que ni
se molestan en leer, pero en el caso de que lo hagan sus comentarios, críticas
o consejos básicamente son inútiles. Es más únete a la causa (que voy a iniciar
pronto) llamada “Bajemos de su nube a los malos escritores”.
Hay
que ser justos, no todos los que tienen muchas lecturas son malos pero digamos
que los buenos son la excepción a la regla. Así que a leer con ojo crítico, a buscar
buenos aliados del otro lado, por sobretodo a aprender a discriminar las
palabras que van destinadas a ayudar, de las que van destinadas a joderte la
paciencia.
Si
logras todo esto, pues nada… has adelantado un paso más en esta carrera cuesta
arriba. Hasta la próxima entrega, espero que tengan un bonito día.
Atte.
Timbu.
