sábado, 1 de febrero de 2014

Capítulo II "La Pelirroja no identificada"

Capítulo II

Oí la ingesta de aliento aguda de Nick detrás de mí, mientras casi me tiraba fuera del camino para estrechar la mano de Jack, sorprendiéndolo a él en el proceso.
—Hola, Jack. Soy Nick. Te vi en la película Her Better Half. ¡Me encantó! También vi las fotos en la revista Entertainment Weekly. Sé que no a todo el mundo le encantó la tapa, pero estoy seguro que ¡a mí sí! No sé mucho sobre los kilt[1], pero tienes buenas piernas. ¿Estás viviendo aquí en Los Ángeles ahora? ¿Estás emocionado porque salga Time? Wow, realmente eres guapo. —Nick se había olvidado de respirar y sólo dejó de hablar porque se le acabó el aire.
Durante ese asalto verbal, vi como el rostro de Jack cambió de la sorpresa a la confusión, entonces a la vacilación para terminar apenas conteniendo un risa. Me reí y me puse a tirar de la mano de Nick para que soltara a Jack.
—Cálmate, grandullón. Puedes decirle a Jack que él es bastante guapo durante toda la noche, pero no quieres conmocionarlo y llenarlo de pavor en los primeros cinco minutos—le dije, volviéndome hacia Jack—. Hola, soy Grace Sheridan—Súper Sexy Grace Sheridan. Es un placer conocerte. —Le di la mano, mientras que Nick jadeaba junto a mí—. Y eres muy guapo—añadí, mientras Jack me devolvía la sonrisa.
Me tomé un momento para echarle un buen vistazo cuando mis anteojeras de la sorpresa se apagaron, y vi a un hombre joven alto y delgado, que se iba casi treinta centímetros más arriba que yo. Llevaba unos vaqueros desteñidos, una camiseta negra anónima con una chaqueta gris con cremallera y, ¡oh! ¿Esos eran unos Doc Martens? Tenía una vieja gorra de béisbol gris y una barba de días, que sin duda funcionaba muy bien en él. Parecía muy cómodo en su piel, tanto que por un segundo, me la imaginé pegada a la mía en un fuerte abrazo.
El chico se ve lo suficientemente joven como para ser tu hijo, Grace.
Sí, pero sólo si realmente la hubiese jodido en la secundaria...
Sacudí la cabeza para despejarme un poco, y entonces pude ver a Holly haciendo su camino a través de la cocina para saludar a Jack.
—Hola, dulzura. ¿Cómo estás esta noche?—preguntó ella, pasando un brazo alrededor de sus hombros y dejándole un rápido beso en la mejilla.
—Estoy bien, gracias. Acabo de conocer a Grace y, uh, ¿Nick era?—Jack sonrió de nuevo y Nick se desmayó. Solté un bufido mientras veía a Nick desmoronándose. Jack me guiñó un ojo con picardía y le devolví una sonrisa.
—Grace es mi chica—dijo Holly—. Nos conocemos desde hace mucho. Y Nick, bueno, Nick es necesario—bromeó.
Nick pretendió estar ofendido y respondió.
—Perra, por favor. ¿Dónde vas a encontrar a otro hombre que te lleve a ver New Kids on the Block? ¿Y seguir con la mentira de que estaba relacionado con tu trabajo?
Casi escupo mi coctel, al reírme. Holly era la mayor fan de armario[2] de New Kids. Yo era una de las únicas que conocía este secreto. Quizás porque era un secreto que compartía con ella.
—No sé por qué te estás riendo, Srta. Cosa—dijo Nick, volviendo su mirada hacia mí—. ¡Todavía fantaseas sobre Joe McIntyre como si tuvieras trece años de edad!
—Oh, soy dueña de mi obsesión. Si Joey Joe estuviera aquí en este momento, saltaría sobre él. No tengo ninguna vergüenza—me burlé de vuelta, tomando el resto de mi Martini.
Jack se inclinó y me susurró lo suficientemente fuerte como para Holly lo oyera.
—¿Es por eso que ella ha estado tratando de hacerme una audición para la próxima película de Donnie? ¿Debo preocuparme?
Con él así de cerca, finalmente pude ver sus ojos. Wow, que eran intensos. Verde esmeralda oscuro con reflejos dorados.
Este tipo debe tener tanta diversión.
Me acerqué a él y le dije en voz baja—: Sólo preocúpate si te hace bailar para ella. Cuidado con eso.
Él gesticuló una pequeña sexy sonrisa, mientras Holly lo tomaba de la mano y comenzaba a conducirlo lejos.
—Ok, chicos. Necesito a Jack para que conozca a algunas pocas personas. Ya me encargaré de ustedes dos más tarde. —Los dos se dirigieron de nuevo en dirección a la sala de estar, mientras Jack ondeaba una mano sobre su hombro dejándonos a Nick y a mí riendo en la cocina.
—Por lo tanto, fuiste bastante suave, Nick. ¿Es ese el bombón por el que has estado delirando toda la noche?
—No actúes como si no pensaras que es lindo. Vi la forma en que lo examinaste—dijo, recostándose contra el mostrador y abanicándose—. ¡Hice un ridículo de mí mismo! ¡Quería ir más lento cuando lo vi, pero no pude hacerme callar! ¿En realidad le dije que era bastante guapo?—se preguntó, un rubor tiñendo sus mejillas mientras escenificaba el encuentro en su mente.
—Sí, lo hiciste. Pero no te preocupes por eso. Cuando me mudé aquí, estaba convencida de haber reconocido a un actor de Baywatch. Yo lo aceché desde la producción todo el camino hasta la panadería y cuando finalmente me miró, murmuré la palabra "Hasselhoff" y luego corrí y me escondí en el pasillo de la sopa. Todavía me da vergüenza cuando veo una caja de Cup O 'Noodles[3]—le aseguré.
—Pues deberías estar avergonzada por seguir comprando Cup O 'Noodles, pero lo que sea. ¡Vamos a trabajar un poco y coquetear con los chicos lindos!—dijo, volviendo a llenar mi vaso de Martini, haciéndolo extremadamente sucio. Me reí e ignoré el revoloteo en mi estómago cuando escuché un acento británico que flotaba en la otra habitación.

***

Más tarde esa noche, Holly y yo estábamos en la terraza con vistas a la ciudad, lidiando con nuestro cuarto cóctel y festejando su éxito. Nick salió a decir sus buenas noches y deslizó su brazo alrededor de mi cintura.
—Bien, perras, me voy de aquí. Sean buenas, y asegúrense de que nadie se vaya a casa con mi niño bonito. Tengo que asegurarme de que se mantenga puro hasta que pueda convencerlo de cambiar de equipo—bromeó, moviendo su dedo en dirección a Holly.
—¿Cómo sabes que él no juega en tu equipo, Nick?—Le pregunté. Holly rió y dijo:
—Oh, cariño, Jack es la cosa más caliente para golpear que tiene esta ciudad desde hace tiempo. Tiene chicas lanzándose hacia él todas las noches. Es discreto, pero está metido en esa mierda.
—Oh, Dios, no puedo escuchar nada más. Me hará demasiado triste. Me voy a casa a llorar sobre algo de Manilow[4]—Nick gritó, lanzando una mirada dolida a ambas mientras hacía su camino de regreso a la casa. Pasó junto a Jack que estaba hablando con dos chicas cerca del piano, y éste le hizo un guiño a Nick. Lo oí murmurar "tomadura de pelo", mientras le pasaba, y observé como Jack reía.
—Por lo tanto, entiendo que es lindo—le dije—. Y… ¿a qué chica no le gusta un acento? Pero, ¿por qué es la próxima gran cosa? Nick dijo algo de una película que sale... Time o ¿algo así?—Le pregunté a Holly, arrastrándome más cerca de ella mientras veíamos a Jack hablar con las dos chicas que no podían dejar de reír en todo lo que decía. Me di cuenta de que él se mordía el labio inferior constantemente.
¿Estaba nervioso?
—Grace, ¿hablas en serio? No puedes estar hablando en serio. ¿Time?—Ella se detuvo y me miró con incredulidad.
—¿Qué? ¿Es esto algo de lo que yo sabría?—Me devané los sesos tratando de recordar si había oído algo acerca de esta película, pero estaba dibujando un espacio en blanco.
¿Así que nunca has leído los relatos cortos en los que se basa Time? ¿Realmente no sabes nada acerca de ellos?—preguntó ella, todavía mirándome sorprendida.
—Hey, he pasado por muchas cosas en los últimos tiempos. No he tenido mucho tiempo para leer. Además, sabes que leo en su mayoría no ficción—le contesté, mirando a Jack a través del vidrio transparente de las puertas francesas.
—Es una serie de cuentos que fueron escritos para una revista femenina. ¿Cómo diablos se te pasó esto?—exclamó. Ella todavía me miraba como si no pudiera creer lo que le estaba diciendo.
—¿De qué tratan? ¿Es por eso que Nick esta tan emocionado por esta película?—señalé.
—Grace, cállate y escúchame. Estas historias y esta película tendrán todo lo que siempre has querido: la pasión, el amor, la aventura, el sexo, el humor. ¡Prácticamente todas las mujeres que conozco están enamoradas de ellas! El personaje principal, es el caliente como el infierno Joshua, chica. Es como un hombre científico sexy que viaja a través del tiempo, y en cada historia se encuentra en un período diferente. Joshua, diablos, él es un idiota total, pero un adorable idiota, y de historia en historia él está con otra mujer. ¡Esta película va a ser enorme!—chilló. Ella estaba muy emocionada.
—Hmm, no sé. Normalmente no soy una fan del romance. Demasiado sensiblero, ¿sabes? Y la ciencia ficción tampoco es lo mío. Dame una buena ficción histórica, como, ¿has visto que hay un nuevo libro sobre Lincoln? Ahora piensan que él…
—Oh, ¿podrías dejar de hablar de tu no ficción histórica?—interrumpió Holly—. Honestamente, es como si estuvieras corriendo hacia la casa de retiro. Y Time no es romance, es sólo que... ¡Gah, no puedo describirlo! Es por eso que esta película es una gran cosa y por lo que Jack es una mercancía caliente en estos momentos. Jack es Joshua. Las mujeres están perdiendo sus mentes a través de todo el país a la espera de que salga. ¡Oh hombre, yo no puedo esperar para que puedas leerlos! ¡Júrame en este momento que los leerás!—Me suplicó, su voz cada vez más alta de manera constante. Sólo había visto ocurrirle algunas veces, y sólo cuando Donnie Wahlberg estaba involucrado.
—Jesús, está bien. Cálmate—le dije—. ¿Acabas de chillar? Sí, voy a malditamente leerlos—me aplaqué, notando que Jack venía hacia nosotras.
—Jack, escucha esto—empezó Holly—. Grace no ha leído los relatos cortos de Time. ¡Ella ni siquiera ha oído hablar de la película!—Gritó mientras él caminaba hacia la terraza, dejando a las dos chicas riendo nerviosamente a su paso. Me miró de manera espectacular y luego me arrastró en un abrazo estrecho.
—Huye conmigo—dijo en voz baja, tirándose hacia atrás para mirarme y luego colocar una mano en cada lado de mi cara. Holly rió detrás de nosotros. Y yo reí nerviosamente, hasta que tomé el control.
—¿Le estás pidiendo a las mujeres al azar que huyan contigo, Jack?—preguntó Holly. Él dejó caer las manos de mi cara y me miró con adoración fingida.
—¿Al azar? ¡Lo digo en serio esta vez!—dijo—. Te lo dije, la próxima mujer que conociera que no haya oído hablar de esa pequeña tonta película, sería con la que me escapara. Tendríamos una pequeña cita sabrosa para satisfacer las revistas del corazón. ¿Qué suerte tengo de que ella parece normal?—Bromeó de nuevo.
—Realmente no apresuraría juicio sobre eso todavía. Tú no sabes qué tan anormal soy—dije, poniendo mis manos en mis caderas.
—Tengo que decirte, Jack, ella no está bien de la cabeza—advirtió Holly—. Tú no quiere nada de esto. Créeme, lo sé. He conocido Grace desde la universidad, y ella está loca—Holly terminó, acabándose de un trago su último coctel.
—Espera, ¿esta es Grace, tu mejor amiga Grace? La que deja montones de Chex Mix alrededor de la casa—preguntó, mirando de una a otra.
—Sí, esta es mi Gracie. Ahora pregúntale por qué deja montones de Chex Mix alrededor de la casa—Holly bromeó mientras que Jack me miraba inquisitivamente.
Le di un vistazo.
—En primer lugar, gracias por andar contando cuentos de mí a toda la ciudad, boba. Y para aclarar, no son montones por toda la casa. Sucede que no me gustan las pequeñas tostadas Melba, por lo que cada vez que como Chex Mix, dejo las tostadas a un lado para no tener que comerlas. De esa manera, si alguien más las quiere, las puede tener—terminé, mostrando a Holly mi dedo medio.
—Resulta que me encanta las tostadas Melba—confesó Jack entre risas al ver el rostro de Holly, cuando se dio cuenta de que esto parecía tener sentido para él.
—Bueno, la próxima vez que tenga un montón, voy a guardarlas para ti. De esa manera si alguna vez estás en algún tipo de emergencia de tostadas...—le ofrecí.
—…tendré algunas reservadas. Me siento bien con este plan—continuó él. Holly sacudió la cabeza ante los dos. Me di cuenta que las dos chicas con las que Jack había estado hablando en el interior, salían a la terraza para unirse a nosotros. Se acercaron por ambos lados, mientras Holly le guiñaba un ojo a Jack y comenzaba a tirar de mí hacia la casa.
—Nos vemos más tarde, querido. Asegúrate de venir a decirme adiós antes de irte—dijo Holly por encima del hombro mientras caminábamos de regreso a través de las tejas de pizarra.
—Avísame cuando estés listo para esa cita—me giré guiñándole un ojo a las chicas que parecían un poco aturdidas. No me pude resistir.
—Tú, yo, tostadas Melba—Él me devolvió la sonrisa.
—¿Desde cuándo invitas groupies a tu casa?—le pregunté una vez que estuvimos dentro.
¿Groupies? ¿Oh, esas dos? Cariño, la rubia es un abogado de entretenimiento y la morena es un ejecutivo de relaciones públicas. Pero Brit Boy[5] allá hace que todas se conviertan en idiotas risitas.
Ella sonrió con complicidad mientras miraba por encima del hombro a los tres en la terraza. Jack estaba de pie entre ellas, ya que se empujaban para acercarse. Él atrapó mi atención y sonrió con esa misma sonrisa tímida.
Wow, de verdad, un abogado... esas historias tienen que ser muy buenas.

Alrededor de una hora más tarde, con la fiesta finalmente terminando, yo estaba en la cocina preparando unas galletas que pudieran drenar los cinco Martini sucios que había aspirado antes. Estaba apoyada sobre los codos en el mostrador de granito, pensando en cómo mi cabeza iba a doler mañana, cuando noté que alguien entraba.
—Hola de nuevo—Oí que decía una voz musical.
Alcé la mirada, sin importarme en enderezarme de mi posición en el mostrador, estaba parcialmente echada. Era Jack… y las chicas de las risitas no estaban a la vista.
—Hola, a ti. ¿Has tenido un buen rato esta noche?—Le pregunté, antes de empujar una galleta salada en mi boca.
—Oh, no. Galletas saladas... eso nunca es una buena señal. ¿Demasiado?—preguntó.
—Tal vez, si piensas que tener tres más de la cuenta es demasiado—Hice una mueca, recordando la última vez que acabé con resaca. Realmente no tenía muchas ganas de que llegara mañana.
—Me parece que la mejor cura para la resaca es seguir bebiendo—dijo, sonriendo. Caminó hacia el otro lado del mostrador, poniendo sus manos a cada lado de mí.
—Sí, bueno, eso es porque tienes como diecisiete años y eres capaz de cosas así—le dije—. Yo, por el contrario, voy a despertar mañana sintiendo que algo murió en mi boca, con los ojos hinchados como coles—le dije con una sonrisa.
—Wow, esa es una imagen muy descriptiva. Casi estoy tentado a quedarme y ver eso—Él se rió—. Y tengo veinticuatro, no diecisiete, para referencias futuras—añadió. Arqueé una ceja.
Pequeño cachorro. Yo solía ser capaz de beber y bailar toda la noche, obtener una hora de sueño, e ir a trabajar al día siguiente sin dejar de verme fabulosa. Ah, ser joven y estúpida de nuevo.
Todavía sigues siendo estúpida
Estiré mis brazos sobre mi cabeza y luego de vuelta a mi espalda, tratando de soltarme un poco. Cuando miré hacia él, me di cuenta de que yo había, básicamente, empujado mis pechos en su rostro, y él estaba dejando que sus ojos se deleitasen.
¿Estás mirando mis tetas?—Le pregunté, haciendo una pequeña sacudida. Se quedó inmóvil, y luego se echó a reír.
—Sí, sí, supongo que estoy mirando tus pechos. Son muy agradables—se las arregló para decir eso entre risas.
—Ellas están bastante bien, eso es cierto. Y son todas mías. Es probable que no llegues a tocar un montón de tetas naturales reales de buena fe aquí en Los Ángeles, pero todavía hay algunas de nosotras que mantenemos las cosas de verdad—Me reí con él.
—También creo que te gusta que los hombres miren tus pechos. ¿Por qué si no pusiste destellos sobre ellos?—Afirmó, finalmente mirándome a los ojos de nuevo y sin dejar de reír.
—Destellos, ¿de qué estás hablando?—Miré a las chicas y me di cuenta de que tenía un par de destellos en mi escote—. Oh sí, supongo que sí. Me puse un poco de loción corporal con brillo antes de vestirme esta noche.
—Wow, las chicas seguro hacen cosas raras. Especialmente las chicas estadounidenses. Tanto reflejos y destellos. ¿Quién te dijo que se supone que las tetas deben brillar? Lo siento, pechos—corrigió.
—Le puedes decir tetas, aunque prefiero pechos. También me gusta Ta—Tas—le dije con cara seria.
—¿Qué hay de almohadas de amor?—Contestó.
—¿Busto?—ofrecí.
—¿Y delantera[6]?—preguntó, luchando por no reírse.
—Lindo, pero no puedes sostener una vela con un suéter de carne—me las arreglé para correrme, antes de reírme tan fuerte que rocié galletas saladas por todo el mostrador. Él se unió a mí, yo en realidad tenía lágrimas corriendo por mi cara mientras empezamos a limpiar los pedazos de galletas con saliva. Holly entró en ese momento, nos echó un vistazo y comenzó a sacudir la cabeza.
—Oh, muchacho, ¿qué diablos está pasando aquí? No importa. Jack, tus damas están buscándote. Ellas están salivando por toda la entrada ida y vuelta. Es tiempo de llevarlas de vuelta a sus casas. Grace, ¿por qué hay migajas de galletas por todas partes de tu escote?—preguntó ella, mirando fijamente mi pecho salpicado de Saltine[7].
Los dos nos echamos a reír de nuevo y yo le extendí mi mano.
—Jack, fue estupendo conocerte. Espero que la próxima vez pueda contenerme un poco más. Disfruta de tu trío—dije con una sonrisa maliciosa. Este tipo era genial, y yo estaba emocionada de haber hecho, tal vez, un nuevo amigo. Tomó con cuidado y a la vez entusiasmo mi mano.
—Grace, ha sido interesante por decir lo menos. Y tus pechos brillantes son hermosos. Disfruta de tu resaca—Me estrechó la mano y se echó a reír otra vez cuando salía de la cocina, dando a Holly un beso en la mejilla mientras ella lo acompañaba.
Lo vi salir con su rubia y su morena, pensando en lo divertida que esta noche había resultado ser. Holly regresó después de mostrar al último de sus invitados la puerta, echó un vistazo a los restos de la fiesta por todo el lugar y dijo:
—¿Limpiamos esta mierda en la mañana?
—¿O en la tarde?—pregunté sosteniendo mi cabeza.
—Trato. Vamos a la cama—ella respondió, mirando hacia arriba mientras apagaba las luces. Caminábamos con dificultad las escaleras, hablando de la noche, ya que nos dirigimos por el pasillo hacia las habitaciones.
—Holly, fue una gran fiesta. Estoy muy orgullosa de ti. Has hecho todo lo que te propusiste hacer y nada te ha detenido. Eres lo máximo—Le sonreí y le di un abrazo frente a su puerta.
—Sí, he pateado algunos culos. Ahora ve a vomitar, sé que quieres hacerlo—dijo ella, señalando hacia mi habitación.
—Lo acabo de hacer. Buenas noches, fea—saludé por sobre mi hombro, a medida que comenzaba a derrumbarme.
—Buenas noches, tontita. En serio, Grace. ¿Cinco Martini sucios?—Fue lo último que la oí decir, antes de que le cerrara la puerta en la cara y cayera sobre mi cama.
Justo cuando comenzaba a deslizarme dentro del sueño, pensé en mis pechos brillantes y me reí un poco de mí misma.




[1] NT: El kilt es la prenda más típica de Escocia. Consiste en una falda pero tiene la peculiaridad de que la visten los hombres.
[2] NT: Refiere a que es una fanática en secreto.
[3] NT: Sopa instantánea.
[4] NT: Un cantante compositor de música pop y rock suave.
[5] NT: Chico británico.
[6] NT: Él dice algo que no tiene una traducción específica, algo como delantera floja o pechos caídos.
[7] NT: Marca de galletas que estaba comiendo.