Capítulo II
Oí la ingesta de aliento aguda de Nick detrás
de mí, mientras casi me tiraba fuera del camino para estrechar la mano de Jack,
sorprendiéndolo a él en el proceso.
—Hola, Jack. Soy Nick. Te vi en la película Her Better Half. ¡Me encantó! También vi
las fotos en la revista Entertainment Weekly. Sé que no a todo el mundo le
encantó la tapa, pero estoy seguro que ¡a mí sí! No sé mucho sobre los kilt[1],
pero tienes buenas piernas. ¿Estás viviendo aquí en Los Ángeles ahora? ¿Estás
emocionado porque salga Time? Wow, realmente
eres guapo. —Nick se había olvidado de respirar y sólo dejó de hablar porque se
le acabó el aire.
Durante ese asalto verbal, vi como el rostro
de Jack cambió de la sorpresa a la confusión, entonces a la vacilación para
terminar apenas conteniendo un risa. Me reí y me puse a tirar de la mano de
Nick para que soltara a Jack.
—Cálmate, grandullón. Puedes decirle a Jack
que él es bastante guapo durante toda la noche, pero no quieres conmocionarlo y
llenarlo de pavor en los primeros cinco minutos—le dije, volviéndome hacia Jack—.
Hola, soy Grace Sheridan—Súper Sexy Grace Sheridan. Es un placer conocerte. —Le
di la mano, mientras que Nick jadeaba junto a mí—. Y eres muy guapo—añadí, mientras
Jack me devolvía la sonrisa.
Me tomé un momento para echarle un buen
vistazo cuando mis anteojeras de la sorpresa se apagaron, y vi a un hombre
joven alto y delgado, que se iba casi treinta centímetros más arriba que yo. Llevaba
unos vaqueros desteñidos, una camiseta negra anónima con una chaqueta gris con
cremallera y, ¡oh! ¿Esos eran unos Doc Martens? Tenía una vieja gorra de
béisbol gris y una barba de días, que sin duda funcionaba muy bien en él. Parecía
muy cómodo en su piel, tanto que por un segundo, me la imaginé pegada a la mía
en un fuerte abrazo.
El
chico se ve lo suficientemente joven como para ser tu hijo, Grace.
Sí, pero sólo si realmente la hubiese jodido
en la secundaria...
Sacudí la cabeza para despejarme un poco, y
entonces pude ver a Holly haciendo su camino a través de la cocina para saludar
a Jack.
—Hola, dulzura. ¿Cómo estás esta noche?—preguntó
ella, pasando un brazo alrededor de sus hombros y dejándole un rápido beso en
la mejilla.
—Estoy bien, gracias. Acabo de conocer a
Grace y, uh, ¿Nick era?—Jack sonrió de nuevo y Nick se desmayó. Solté un bufido
mientras veía a Nick desmoronándose. Jack me guiñó un ojo con picardía y le
devolví una sonrisa.
—Grace es mi chica—dijo Holly—. Nos conocemos
desde hace mucho. Y Nick, bueno, Nick es necesario—bromeó.
Nick pretendió estar ofendido y respondió.
—Perra, por favor. ¿Dónde vas a encontrar a
otro hombre que te lleve a ver New Kids on the Block? ¿Y seguir con la mentira
de que estaba relacionado con tu trabajo?
Casi escupo mi coctel, al reírme. Holly era
la mayor fan de armario[2]
de New Kids. Yo era una de las únicas que conocía este secreto. Quizás porque
era un secreto que compartía con ella.
—No sé por qué te estás riendo, Srta. Cosa—dijo
Nick, volviendo su mirada hacia mí—. ¡Todavía fantaseas sobre Joe McIntyre como
si tuvieras trece años de edad!
—Oh, soy dueña de mi obsesión. Si Joey Joe
estuviera aquí en este momento, saltaría sobre él. No tengo ninguna vergüenza—me
burlé de vuelta, tomando el resto de mi Martini.
Jack se inclinó y me susurró lo
suficientemente fuerte como para Holly lo oyera.
—¿Es por eso que ella ha estado tratando de
hacerme una audición para la próxima película de Donnie? ¿Debo preocuparme?
Con él así de cerca, finalmente pude ver sus
ojos. Wow, que eran intensos. Verde esmeralda oscuro con reflejos dorados.
Este
tipo debe tener tanta diversión.
Me acerqué a él y le dije en voz baja—: Sólo preocúpate
si te hace bailar para ella. Cuidado con eso.
Él gesticuló una pequeña sexy sonrisa,
mientras Holly lo tomaba de la mano y comenzaba a conducirlo lejos.
—Ok, chicos. Necesito a Jack para que conozca
a algunas pocas personas. Ya me encargaré de ustedes dos más tarde. —Los dos se
dirigieron de nuevo en dirección a la sala de estar, mientras Jack ondeaba una
mano sobre su hombro dejándonos a Nick y a mí riendo en la cocina.
—Por lo tanto, fuiste bastante suave, Nick.
¿Es ese el bombón por el que has estado delirando toda la noche?
—No actúes como si no pensaras que es lindo.
Vi la forma en que lo examinaste—dijo, recostándose contra el mostrador y
abanicándose—. ¡Hice un ridículo de mí mismo! ¡Quería ir más lento cuando lo
vi, pero no pude hacerme callar! ¿En realidad le dije que era bastante guapo?—se
preguntó, un rubor tiñendo sus mejillas mientras escenificaba el encuentro en su
mente.
—Sí, lo hiciste. Pero no te preocupes por
eso. Cuando me mudé aquí, estaba convencida de haber reconocido a un actor de Baywatch. Yo lo aceché desde la
producción todo el camino hasta la panadería y cuando finalmente me miró, murmuré
la palabra "Hasselhoff" y luego corrí y me escondí en el pasillo de
la sopa. Todavía me da vergüenza cuando veo una caja de Cup O 'Noodles[3]—le
aseguré.
—Pues deberías
estar avergonzada por seguir comprando Cup O 'Noodles, pero lo que sea. ¡Vamos
a trabajar un poco y coquetear con los chicos lindos!—dijo, volviendo a llenar
mi vaso de Martini, haciéndolo extremadamente sucio. Me reí e ignoré el
revoloteo en mi estómago cuando escuché un acento británico que flotaba en la
otra habitación.
***
Más tarde esa noche, Holly y yo estábamos en
la terraza con vistas a la ciudad, lidiando con nuestro cuarto cóctel y festejando
su éxito. Nick salió a decir sus buenas noches y deslizó su brazo alrededor de
mi cintura.
—Bien, perras, me voy de aquí. Sean buenas, y
asegúrense de que nadie se vaya a casa con mi niño bonito. Tengo que asegurarme
de que se mantenga puro hasta que pueda convencerlo de cambiar de equipo—bromeó,
moviendo su dedo en dirección a Holly.
—¿Cómo sabes que él no juega en tu equipo,
Nick?—Le pregunté. Holly rió y dijo:
—Oh, cariño, Jack es la cosa más caliente
para golpear que tiene esta ciudad desde hace tiempo. Tiene chicas lanzándose
hacia él todas las noches. Es discreto, pero está metido en esa mierda.
—Oh, Dios, no puedo escuchar nada más. Me
hará demasiado triste. Me voy a casa a llorar sobre algo de Manilow[4]—Nick
gritó, lanzando una mirada dolida a ambas mientras hacía su camino de regreso a
la casa. Pasó junto a Jack que estaba hablando con dos chicas cerca del piano,
y éste le hizo un guiño a Nick. Lo oí murmurar "tomadura de pelo", mientras
le pasaba, y observé como Jack reía.
—Por lo tanto, entiendo que es lindo—le dije—.
Y… ¿a qué chica no le gusta un acento? Pero, ¿por qué es la próxima gran cosa?
Nick dijo algo de una película que sale... Time
o ¿algo así?—Le pregunté a Holly, arrastrándome más cerca de ella mientras
veíamos a Jack hablar con las dos chicas que no podían dejar de reír en todo lo
que decía. Me di cuenta de que él se mordía el labio inferior constantemente.
¿Estaba nervioso?
—Grace, ¿hablas en serio? No puedes estar
hablando en serio. ¿Time?—Ella se
detuvo y me miró con incredulidad.
—¿Qué? ¿Es esto algo de lo que yo sabría?—Me
devané los sesos tratando de recordar si había oído algo acerca de esta
película, pero estaba dibujando un espacio en blanco.
—¿Así que nunca has leído los relatos cortos en los que se basa Time? ¿Realmente no sabes nada acerca de
ellos?—preguntó ella, todavía mirándome sorprendida.
—Hey, he pasado por muchas cosas en los
últimos tiempos. No he tenido mucho tiempo para leer. Además, sabes que leo en
su mayoría no ficción—le contesté, mirando a Jack a través del vidrio
transparente de las puertas francesas.
—Es una serie de cuentos que fueron escritos
para una revista femenina. ¿Cómo diablos se te pasó esto?—exclamó. Ella todavía
me miraba como si no pudiera creer lo que le estaba diciendo.
—¿De qué tratan? ¿Es por eso que Nick esta
tan emocionado por esta película?—señalé.
—Grace, cállate y escúchame. Estas historias
y esta película tendrán todo lo que siempre has querido: la pasión, el amor, la
aventura, el sexo, el humor. ¡Prácticamente todas las mujeres que conozco están
enamoradas de ellas! El personaje principal, es el caliente como el infierno Joshua, chica. Es como
un hombre científico sexy que viaja a través del tiempo, y en cada historia se
encuentra en un período diferente. Joshua, diablos, él es un idiota total, pero un adorable idiota, y de
historia en historia él está con otra mujer. ¡Esta película va a ser enorme!—chilló.
Ella estaba muy emocionada.
—Hmm, no sé. Normalmente no soy una fan del
romance. Demasiado sensiblero, ¿sabes? Y la ciencia ficción tampoco es lo mío.
Dame una buena ficción histórica, como, ¿has visto que hay un nuevo libro sobre
Lincoln? Ahora piensan que él…
—Oh, ¿podrías dejar de hablar de tu no
ficción histórica?—interrumpió Holly—. Honestamente, es como si estuvieras corriendo
hacia la casa de retiro. Y Time no es
romance, es sólo que... ¡Gah, no puedo describirlo! Es por eso que esta
película es una gran cosa y por lo que Jack es una mercancía caliente en estos
momentos. Jack es Joshua. Las mujeres están perdiendo sus mentes a través de
todo el país a la espera de que salga. ¡Oh hombre, yo no puedo esperar para que
puedas leerlos! ¡Júrame en este momento que los leerás!—Me suplicó, su voz cada
vez más alta de manera constante. Sólo había visto ocurrirle algunas veces, y
sólo cuando Donnie Wahlberg estaba involucrado.
—Jesús, está bien. Cálmate—le dije—. ¿Acabas
de chillar? Sí, voy a malditamente leerlos—me aplaqué, notando que Jack venía
hacia nosotras.
—Jack, escucha esto—empezó Holly—. Grace no
ha leído los relatos cortos de Time. ¡Ella
ni siquiera ha oído hablar de la película!—Gritó mientras él caminaba hacia la
terraza, dejando a las dos chicas riendo nerviosamente a su paso. Me miró de
manera espectacular y luego me arrastró en un abrazo estrecho.
—Huye conmigo—dijo en voz baja, tirándose
hacia atrás para mirarme y luego colocar una mano en cada lado de mi cara. Holly
rió detrás de nosotros. Y yo reí nerviosamente, hasta que tomé el control.
—¿Le estás pidiendo a las mujeres al azar que
huyan contigo, Jack?—preguntó Holly. Él dejó caer las manos de mi cara y me
miró con adoración fingida.
—¿Al azar? ¡Lo digo en serio esta vez!—dijo—.
Te lo dije, la próxima mujer que conociera que no haya oído hablar de esa
pequeña tonta película, sería con la que me escapara. Tendríamos una pequeña
cita sabrosa para satisfacer las revistas del corazón. ¿Qué suerte tengo de que
ella parece normal?—Bromeó de nuevo.
—Realmente no apresuraría juicio sobre eso
todavía. Tú no sabes qué tan anormal soy—dije, poniendo mis manos en mis
caderas.
—Tengo que decirte, Jack, ella no está bien
de la cabeza—advirtió Holly—. Tú no quiere nada de esto. Créeme, lo sé. He
conocido Grace desde la universidad, y ella está loca—Holly terminó, acabándose
de un trago su último coctel.
—Espera, ¿esta es Grace, tu mejor amiga
Grace? La que deja montones de Chex Mix alrededor de la casa—preguntó, mirando de
una a otra.
—Sí, esta es mi Gracie. Ahora pregúntale por
qué deja montones de Chex Mix alrededor de la casa—Holly bromeó mientras que
Jack me miraba inquisitivamente.
Le di un vistazo.
—En primer lugar, gracias por andar contando
cuentos de mí a toda la ciudad, boba. Y para aclarar, no son montones por toda
la casa. Sucede que no me gustan las pequeñas tostadas Melba, por lo que cada
vez que como Chex Mix, dejo las tostadas a un lado para no tener que comerlas.
De esa manera, si alguien más las quiere, las puede tener—terminé, mostrando a
Holly mi dedo medio.
—Resulta que me encanta las tostadas Melba—confesó
Jack entre risas al ver el rostro de Holly, cuando se dio cuenta de que esto
parecía tener sentido para él.
—Bueno, la próxima vez que tenga un montón,
voy a guardarlas para ti. De esa manera si alguna vez estás en algún tipo de
emergencia de tostadas...—le ofrecí.
—…tendré algunas reservadas. Me siento bien
con este plan—continuó él. Holly sacudió la cabeza ante los dos. Me di cuenta que
las dos chicas con las que Jack había estado hablando en el interior, salían a
la terraza para unirse a nosotros. Se acercaron por ambos lados, mientras Holly
le guiñaba un ojo a Jack y comenzaba a tirar de mí hacia la casa.
—Nos vemos más tarde, querido. Asegúrate de venir
a decirme adiós antes de irte—dijo Holly por encima del hombro mientras
caminábamos de regreso a través de las tejas de pizarra.
—Avísame cuando estés listo para esa cita—me giré
guiñándole un ojo a las chicas que parecían un poco aturdidas. No me pude
resistir.
—Tú, yo, tostadas Melba—Él me devolvió la
sonrisa.
—¿Desde cuándo invitas groupies a tu casa?—le pregunté una vez que estuvimos dentro.
—¿Groupies? ¿Oh, esas dos? Cariño, la rubia es un abogado de entretenimiento
y la morena es un ejecutivo de relaciones públicas. Pero Brit Boy[5]
allá hace que todas se conviertan en idiotas risitas.
Ella sonrió con complicidad mientras miraba
por encima del hombro a los tres en la terraza. Jack estaba de pie entre ellas,
ya que se empujaban para acercarse. Él atrapó mi atención y sonrió con esa
misma sonrisa tímida.
Wow, de verdad, un abogado... esas historias
tienen que ser muy buenas.
Alrededor de una hora más tarde, con la
fiesta finalmente terminando, yo estaba en la cocina preparando unas galletas que
pudieran drenar los cinco Martini sucios que había aspirado antes. Estaba
apoyada sobre los codos en el mostrador de granito, pensando en cómo mi cabeza
iba a doler mañana, cuando noté que alguien entraba.
—Hola de nuevo—Oí que decía una voz musical.
Alcé la mirada, sin importarme en enderezarme
de mi posición en el mostrador, estaba parcialmente echada. Era Jack… y las
chicas de las risitas no estaban a la vista.
—Hola, a ti. ¿Has tenido un buen rato esta
noche?—Le pregunté, antes de empujar una galleta salada en mi boca.
—Oh, no. Galletas saladas... eso nunca es una
buena señal. ¿Demasiado?—preguntó.
—Tal vez, si piensas que tener tres más de la
cuenta es demasiado—Hice una mueca, recordando la última vez que acabé con
resaca. Realmente no tenía muchas ganas de que llegara mañana.
—Me parece que la mejor cura para la resaca
es seguir bebiendo—dijo, sonriendo. Caminó hacia el otro lado del mostrador,
poniendo sus manos a cada lado de mí.
—Sí, bueno, eso es porque tienes como
diecisiete años y eres capaz de cosas así—le dije—. Yo, por el contrario, voy a
despertar mañana sintiendo que algo murió en mi boca, con los ojos hinchados
como coles—le dije con una sonrisa.
—Wow, esa es una imagen muy descriptiva. Casi
estoy tentado a quedarme y ver eso—Él se rió—. Y tengo veinticuatro, no
diecisiete, para referencias futuras—añadió. Arqueé una ceja.
Pequeño cachorro. Yo solía ser capaz de beber
y bailar toda la noche, obtener una hora de sueño, e ir a trabajar al día
siguiente sin dejar de verme fabulosa. Ah, ser joven y estúpida de nuevo.
Todavía
sigues siendo estúpida…
Estiré
mis brazos sobre mi cabeza y luego de vuelta a mi espalda, tratando de soltarme
un poco. Cuando miré hacia él, me di cuenta de que yo había, básicamente, empujado
mis pechos en su rostro, y él estaba dejando que sus ojos se deleitasen.
—¿Estás mirando mis tetas?—Le
pregunté, haciendo una pequeña sacudida. Se quedó inmóvil, y luego se echó a
reír.
—Sí,
sí, supongo que estoy mirando tus pechos. Son muy agradables—se las arregló
para decir eso entre risas.
—Ellas
están bastante bien, eso es cierto. Y son todas mías. Es probable que no llegues
a tocar un montón de tetas naturales reales de buena fe aquí en Los Ángeles,
pero todavía hay algunas de nosotras que mantenemos las cosas de verdad—Me reí
con él.
—También
creo que te gusta que los hombres miren tus pechos. ¿Por qué si no pusiste destellos
sobre ellos?—Afirmó, finalmente mirándome a los ojos de nuevo y sin dejar de
reír.
—Destellos,
¿de qué estás hablando?—Miré a las chicas y me di cuenta de que tenía un par de
destellos en mi escote—. Oh sí, supongo que sí. Me puse un poco de loción
corporal con brillo antes de vestirme esta noche.
—Wow,
las chicas seguro hacen cosas raras. Especialmente las chicas estadounidenses.
Tanto reflejos y destellos. ¿Quién te dijo que se supone que las tetas deben
brillar? Lo siento, pechos—corrigió.
—Le
puedes decir tetas, aunque prefiero pechos. También me gusta Ta—Tas—le dije con
cara seria.
—¿Qué
hay de almohadas de amor?—Contestó.
—¿Busto?—ofrecí.
—¿Y
delantera[6]?—preguntó,
luchando por no reírse.
—Lindo,
pero no
puedes sostener una vela con un suéter de carne—me las arreglé para correrme,
antes de reírme tan fuerte que rocié galletas saladas por todo el mostrador. Él
se unió a mí, yo en realidad tenía lágrimas corriendo por mi cara mientras
empezamos a limpiar los pedazos de galletas con saliva. Holly entró en ese
momento, nos echó un vistazo y comenzó a sacudir la cabeza.
—Oh,
muchacho, ¿qué diablos está pasando aquí? No importa. Jack, tus damas están buscándote.
Ellas están salivando por toda la entrada ida y vuelta. Es tiempo de llevarlas
de vuelta a sus casas. Grace, ¿por qué hay migajas de galletas por todas partes
de tu escote?—preguntó ella, mirando fijamente mi pecho salpicado de Saltine[7].
Los
dos nos echamos a reír de nuevo y yo le extendí mi mano.
—Jack,
fue estupendo conocerte. Espero que la próxima vez pueda contenerme un poco
más. Disfruta de tu trío—dije con una sonrisa maliciosa. Este tipo era genial,
y yo estaba emocionada de haber hecho, tal vez, un nuevo amigo. Tomó con
cuidado y a la vez entusiasmo mi mano.
—Grace,
ha sido interesante por decir lo menos. Y tus pechos brillantes son hermosos.
Disfruta de tu resaca—Me estrechó la mano y se echó a reír otra vez cuando
salía de la cocina, dando a Holly un beso en la mejilla mientras ella lo
acompañaba.
Lo
vi salir con su rubia y su morena, pensando en lo divertida que esta noche
había resultado ser. Holly regresó después de mostrar al último de sus
invitados la puerta, echó un vistazo a los restos de la fiesta por todo el
lugar y dijo:
—¿Limpiamos
esta mierda en la mañana?
—¿O
en la tarde?—pregunté sosteniendo mi cabeza.
—Trato.
Vamos a la cama—ella respondió, mirando hacia arriba mientras apagaba las
luces. Caminábamos con dificultad las escaleras, hablando de la noche, ya que
nos dirigimos por el pasillo hacia las habitaciones.
—Holly,
fue una gran fiesta. Estoy muy orgullosa de ti. Has hecho todo lo que te
propusiste hacer y nada te ha detenido. Eres lo máximo—Le sonreí y le di un
abrazo frente a su puerta.
—Sí,
he pateado algunos culos. Ahora ve a vomitar, sé que quieres hacerlo—dijo ella,
señalando hacia mi habitación.
—Lo
acabo de hacer. Buenas noches, fea—saludé por sobre mi hombro, a medida que
comenzaba a derrumbarme.
—Buenas
noches, tontita. En serio, Grace. ¿Cinco Martini sucios?—Fue lo último que la
oí decir, antes de que le cerrara la puerta en la cara y cayera sobre mi cama.
Justo
cuando comenzaba a deslizarme dentro del sueño, pensé en mis pechos brillantes
y me reí un poco de mí misma.
[1] NT: El kilt es la prenda más típica
de Escocia. Consiste en una falda pero tiene la peculiaridad de que
la visten los hombres.
[2] NT: Refiere a que es una
fanática en secreto.
[3] NT: Sopa instantánea.
[6] NT: Él dice algo que no tiene
una traducción específica, algo como delantera floja o pechos caídos.
[7] NT: Marca de galletas que
estaba comiendo.

